miércoles, 10 de diciembre de 2008

sin nombre

las ciudades se incendiaban
y la gente seguia caminando

murieron los martires
y la gente veia television

torturaban a tu madre
y la gente yacia acostada

la gente moria
y la gente caminaba sobre ellos

preparaban la soga
y la gente se sacaba la camisa

animales comian tu piel
y la gente compraba lo ultimo en moda

me mataste!
y yo permaneci sentado

martes, 2 de diciembre de 2008

Dime tú

¿cómo poder comprender que el mundo se mueve en distintos espacios?. ¿Cómo vivir pensando que para hacer X existe un espacio X, para hacer Y un espacio Y, y así sucesiva y respectivamente?. Que no se puede hacer esto, que tienes que hablar con respeto, que con tus amigos si pero aca no. Y entonces esperamos eternamente el momento de poder entregarnos al espacio aquel que nos hace feliz, ¡pero ahora no es tiempo para eso!, ahora el esfuerzo y la resignación y la mirada gacha y la responsabilidad y la aprobación ajena, que después habrá tiempo para lo otro. Un tiempo después que es nunca y un espacio que ya no parece real sino que se va volviendo una verdad dialéctica y metafísica, un ideal y solo un ideal, y terminamos por aceptarlo y llorando pero conformes con todo nuestro orden. No es que si elegimos otro camino, si vivimos en todos los espacios o eligiendo el espacio poco visitado vayamos a ser felices pero.
Siempre hay peros y ese es el problema, si tan solo pudieramos desligarnos y botar a la basura aquella parte de nuestro cerebro que nos hace quedarnos quietos ynmóviles, pero talvez es así como tiene que ser, para que las cosas obtengan valor y que valgan la pena, además que en otro caso probablemente yaceriamos muertos, nosotros muertos, o más bien innacidos, en el lugar intangible, incomprendible y por qué no inexistente donde aguardabamos la vida para.
Para, para, aguardar la vida para, ¿para qué?, para hacer algo y tener un propósito, ¿qué falacia hizo posible que tuvieramos un para y un porque? Parece que intentamos vivir dandole forzadamente un sentido a nuestras vidas, cuando en realidad ni siquiera sabemos si existimos como unidad, como esencia de nosotros. Hay tantas personas como formas de ser tenemos, y este pensar que somos alguien nos hace engañarnos y juzgar. Porque al estar con el me senti pasado a llevar, y la unica verdad es que no fuiste capaz de escuchar tu voz, y eso es lo que te molesto de el, en cambio aquella era diferente, no te sentiste deforme, sentiste que toda tu experiencia tomaba una dirección, y esa dirección eras tu, pero eras tu porque te sentias bien siendo aquella dirección, que lo que expresabas de distintas maneras de manera tan coherente significaba algo por sobre la molestia de lo que pudiste dar o no dar antes. Y entonces juras que hay un camino que debe imponerse al otro lo que significa intolerancia. La fuerza necesaria para poder seguir eso que llamas destino pero que solo es incomprensión o mal-comprensión de lo sucedido, que te permite seguridad y ya no más peros, que no es otra cosa que la necesidad de imponerse, y sentirse arriba en alguna jerarquía que me parece intolerancia.
Pero ahora, ¿qué vendría a ser eso que he nombrado?, ¿qué significa la intolerancia?, y así podría seguir toda una noche tomando prestado esta forma de pensamientos que evidentemente no es mia, y escribirla o si no no es pensar, al menos escribirla. Así hasta que deje a un lado la necesidad de trascendencia para perderme en lugares comunes y acciones mil veces hechas para.

jueves, 27 de noviembre de 2008

las otras lengüas

"porque lo que realmente enferma es la pasividad"

es la respuesta a aquello que no se nos deja decir. Es una respuesta a aquellos que huyen cuando se asoma un sonido extraño. Es una bofetada a quienes se encuentran atrapados en ciertas palabras, en ciertos discursos, en ciertas formas de compartir y tomarse las manos y la vida. En una jaula que no es una jaula personal, sino que es una mutilación colectiva so pretexto de comprensión, un despedazarse la oreja cardinal.

las otras lengüas es recordarnos que no solo hay UNA cosa que decir, y decirla de una UNICA forma, sino que infinitas. Resulta obvio decir entonces que no puedo pretender que lo que exprese sea válido, sino que lo válido es la expresión misma, que puede ir desde lo bestial a lo humano, o de lo humano a lo humano, un poco saber que somos y no extrapolarlo. Dejar de aullar y saltar y escupir y morder y enloquecer azotándonos contra los barrotes de nuestra carcel, o no hacerlo solo, y hacerlo bien, y hacerlo con toda la rabia y con todo el deseo y morder de rabia y enrabiar y un asco colectivo convertido en pasión. Hablándonos en segunda lengüa, peleandonos con una tercera, besando con la cuarta, y comprender que todo aquello se realiza al mismo tiempo y con nuestra lengüa transmutada: las otras lengüas.